Cuando el banco, el SEPE o una empresa te piden el informe de vida laboral, el plazo suele ser corto, y lo que cambia de un caso a otro es el camino para conseguirlo. Quien tiene certificado digital, DNIe o Cl@ve lo descarga en el acto; quien no tiene ninguna clave puede usar un código por SMS, siempre que su móvil esté registrado en la Seguridad Social; y quien no tiene ni lo uno ni lo otro todavía puede recibirlo por correo postal.
Sea cual sea tu punto de partida, el documento es gratuito y tiene la misma validez por cualquier vía. El árbol de aquí abajo te lleva a tu rama. Después verás cómo leer cada línea, por qué a veces falta un periodo que sí trabajaste y cómo pedir que lo corrijan antes de que te reste dinero en la pensión o en la prestación.
¿En cuál de estas situaciones estás?
Tienes certificado, DNIe o Cl@ve: descarga directa en Import@ss
Esta es la vía más cómoda si ya tienes certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. Se hace en el portal Import@ss de la Seguridad Social y te permite descargar el PDF al instante, sin esperas ni correos. Es la opción recomendada porque además te da acceso a otros trámites relacionados dentro del mismo área personal.
Si dudas entre las modalidades de Cl@ve, te viene bien tener claras las diferencias antes de empezar. Aquí explicamos Cl@ve PIN frente a Cl@ve permanente con ejemplos de cuándo conviene cada una. Y si aún no tienes certificado, en esta guía verás cómo solicitar el certificado digital paso a paso para no depender de terceros.
Dudas rápidas antes de elegir tu vía
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Sin ninguna clave pero con el móvil registrado: el código por SMS
Aquí está la buena noticia para quien no tiene ninguna clave: puedes descargar la vida laboral por SMS. La única condición es que la Seguridad Social tenga tu número de móvil registrado en su base de datos. Si es así, el sistema te envía un código de un solo uso y puedes bajar el PDF en menos de un minuto, sin certificado y sin Cl@ve.
Si nunca registraste tu móvil, el SMS no llegará. En ese caso tienes dos salidas: registrar el número en Import@ss (necesitas Cl@ve o certificado una sola vez) o pedir el informe por correo postal. Tenerlo actualizado te ahorra este problema para siempre.
Si esta es tu vía habitual, tenemos una guía específica con todos los detalles de cómo pedir la vida laboral por SMS al instante, incluidos los errores típicos cuando el código no llega.
Ni claves ni móvil registrado: que te lo manden a casa
Si no tienes ninguna forma de identificación digital y tu móvil tampoco está registrado, siempre queda la vía clásica: pedir que te lo envíen a casa. Rellenas un formulario con tus datos personales y tu domicilio, y la Seguridad Social te remite el informe por correo ordinario al domicilio que consta en su base de datos. Es la opción más lenta, pero no requiere ninguna clave.
El único requisito de seguridad es que la dirección coincida con la que la Seguridad Social tiene registrada, precisamente para evitar que un tercero pida tu informe. Si te has mudado y no lo has actualizado, el sobre puede llegar a una dirección antigua. Por eso conviene comprobar tus datos de contacto antes de elegir esta vía.
Si prefieres hablar con una persona: la vía telefónica
La Seguridad Social ofrece un servicio de atención telefónica desde el que también puedes solicitar el envío del informe. Es útil para personas mayores o con poca soltura digital, porque un operador gestiona la petición por ti. El informe no se entrega por teléfono: lo que haces es solicitar que te lo envíen, normalmente por correo postal al domicilio registrado.
Ten a mano tu DNI o NIE y tu número de afiliación antes de llamar, porque te los pedirán para verificar la identidad. Consulta siempre el número oficial vigente en la propia web de la Seguridad Social, ya que los teléfonos de cita e información pueden cambiar y circulan por internet números no oficiales que cobran más.
Todo desde el teléfono: la app oficial de la Seguridad Social
La Seguridad Social tiene una aplicación móvil, Import@ss, disponible para Android e iOS, que reproduce en el teléfono casi todo lo del portal web. Una vez identificado, puedes consultar y descargar tu vida laboral directamente en el móvil y compartir el PDF por correo o mensajería en el mismo momento. Es la forma más cómoda si haces trámites desde el teléfono.
Dentro de la app, la identificación funciona igual que en la web: certificado, Cl@ve o código por SMS. La ventaja es que, una vez configurada, el acceso es más rápido y algunos móviles permiten usar la huella o el reconocimiento facial para entrar sin teclear la clave cada vez.
Las cinco vías cara a cara
No todas las vías sirven para todo el mundo. Depende de si tienes clave digital, de si tu móvil está registrado y de la prisa que tengas. Esta tabla resume las opciones para que elijas la tuya de un vistazo.
| Vía | Qué necesitas | Rapidez | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Import@ss web (clave) | Certificado, DNIe o Cl@ve | Al instante | Quien ya tiene identificación digital |
| Por SMS | Móvil registrado + DNI + fecha nacim. | 1-2 minutos | Quien no tiene certificado ni Cl@ve |
| App Import@ss | Clave o SMS en el móvil | Al instante | Trámites desde el teléfono |
| Correo postal | Datos personales y domicilio correcto | Días | Sin identificación digital |
| Teléfono | DNI/NIE y número de afiliación | Días (envío) | Personas con poca soltura digital |
Precio y plazo: lo que pagas (nada) y lo que esperas
El informe de vida laboral es gratuito por cualquiera de las vías. Nadie debería cobrarte por descargarlo: si una web te pide dinero por «gestionarlo», estás pagando por algo que la Seguridad Social ofrece sin coste. Desconfía de páginas que imitan a la sede oficial y piden tarjeta.
En cuanto al tiempo, si te identificas con clave o por SMS lo tienes en el acto. Si lo pides por correo o teléfono, el envío puede tardar varios días segun el correo postal. Por eso, si el documento te lo piden con plazo, la vía digital siempre es la más segura para llegar a tiempo.
Con el PDF ya abierto: qué estás mirando exactamente
El informe de vida laboral es el documento oficial que emite la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y que recoge, ordenado por fechas, todos los periodos en los que has estado dado de alta en el sistema. Aparece cada empresa o régimen en el que cotizaste, la fecha de inicio y de fin de cada situación y el número total de días cotizados a lo largo de tu vida. En la práctica es tu «historial laboral» resumido en un PDF con validez legal.
Es importante entender qué no incluye. La vida laboral te dice cuándo y dónde cotizaste, pero no cuánto: no muestra sueldos ni las cuantías sobre las que cotizaste mes a mes. Para eso existe otro documento distinto, el informe de bases de cotización, que veremos más adelante. Confundirlos es uno de los errores más comunes cuando alguien va a preparar su jubilación.
Quién te lo pide: SEPE, banco, empresa y gestor
La vida laboral se ha convertido en un documento comodín. El SEPE la usa como primer dato para saber cuántos días has cotizado y, con ello, cuánto tiempo puedes cobrar la prestación por desempleo. Los bancos la piden para valorar la estabilidad de tus ingresos antes de conceder una hipoteca o un préstamo. Y las empresas la solicitan a veces para verificar tu experiencia real antes de contratarte.
También es imprescindible cuando gestionas una pensión. Antes de solicitar la jubilación conviene comprobar que todos los años trabajados figuran correctamente, porque cada periodo que falte puede traducirse en menos porcentaje de pensión o en no llegar al mínimo de cotización exigido. Lo mismo ocurre con la incapacidad permanente, la maternidad o cualquier ayuda ligada a días cotizados.
Hay usos menos evidentes pero igual de reales: acreditar experiencia en una oposición, justificar antigüedad en un convenio, demostrar periodos cotizados para una homologación o simplemente tener una foto clara de tu carrera cuando cambias de sector. Por eso conviene descargarla al menos una vez al año aunque no la necesites de inmediato.
Guarda siempre el PDF con la fecha en el nombre del archivo (por ejemplo vida-laboral-2026.pdf). Así sabes de un vistazo si el que tienes está actualizado o si te toca pedir uno nuevo.
Cabecera, periodos y total: las piezas del documento
El informe se divide en dos partes. Arriba, la cabecera con tus datos identificativos: nombre y apellidos, DNI o NIE, número de afiliación a la Seguridad Social y fecha de emisión del documento. Debajo, el detalle cronológico de cada situación de alta con su empresa o régimen, fechas de entrada y salida, tipo de contrato o régimen y los días que suma cada periodo.
El dato estrella es el total de días en alta que figura al final. Ese número es el que miran primero el SEPE y la Seguridad Social para casi cualquier cálculo. Por eso lo primero que debes revisar es que la cabecera no tenga erratas en el nombre o el DNI, porque un error ahí puede invalidar el documento para un trámite formal.
| Bloque del informe | Qué contiene | Por qué te importa |
|---|---|---|
| Cabecera | Nombre, DNI/NIE, número de afiliación y fecha | Si hay una errata, réchazalo y pide corrección |
| Detalle de periodos | Empresas, regimenes, fechas de alta y baja | Ahí se ven los huecos o periodos que faltan |
| Días por periodo | Días cotizados en cada situación | Con pluriempleo solo cuenta 1 día por día natural |
| Total acumulado | Suma de días en alta de toda tu carrera | Base para el paro y para la pensión |

- Que tu nombre y apellidos están bien escritos
- Que el DNI o NIE y el número de afiliación son correctos
- La fecha de emisión, para saber si el PDF está actualizado
- Cada periodo en orden cronológico, buscando los trabajos que recuerdas
- Los huecos entre fechas y los contratos cortos o muy antiguos
- El pluriempleo: solo cuenta un día por cada día natural
- El total de días en alta, que es el dato que miran primero el SEPE y la Seguridad Social
- Las situaciones asimiladas al alta, como desempleo o excedencias por cuidado de hijos
Línea a línea: cómo leerlo sin perderte
Abrir el PDF y no entender nada es más común de lo que parece. Empieza siempre por la cabecera: comprueba que el nombre, el DNI y el número de afiliación son correctos. Un error ahí obliga a pedir la corrección antes de usar el informe para cualquier gestión formal, porque el documento podría ser rechazado.
Luego revisa el detalle de periodos en orden cronológico. Cada línea es una situación de alta: mira la fecha de inicio, la de fin y que no falte ningún trabajo que recuerdes haber tenido. Presta atención a los huecos entre fechas y a los contratos cortos o muy antiguos, que son donde más fallos aparecen.
Un detalle técnico clave es el pluriempleo. Si trabajaste para dos empresas a la vez, el sistema solo cuenta un día por cada día natural, aunque estuvieras de alta en las dos simultaneamente. Por eso el total de días puede parecer menor de lo esperado sin que haya error: es cómo funciona el cómputo.
Situaciones asimiladas al alta
El informe también puede reflejar situaciones asimiladas al alta, como determinados periodos de desempleo o excedencias por cuidado de hijos. No son exactamente lo mismo que trabajar, pero pueden computar a efectos de ciertas prestaciones. Si ves siglas o conceptos que no entiendes, la propia Seguridad Social publica una guía para interpretar cada línea del informe.

No los confundas: vida laboral frente a bases de cotización
Es la confusión más habitual y conviene grabarla: la vida laboral te dice cuándo y dónde cotizaste; el informe de bases de cotización te dice cuánto cotizaste en cada momento. Son documentos complementarios, no intercambiables. Para calcular una jubilación necesitas los dos: uno aporta los días y el otro las cuantías.
| Aspecto | Vida laboral | Bases de cotización |
|---|---|---|
| Qué muestra | Periodos de alta y días cotizados | Cuantía sobre la que cotizaste cada mes |
| Pregunta que responde | ¿Cuándo y dónde trabajé? | ¿Cuánto coticé? |
| Uso típico | Paro, experiencia, antigüedad | Cálculo de pensión y prestaciones |
| Dónde se pide | Import@ss / sede electrónica | Import@ss / sede electrónica |
Un ejemplo lo deja claro. Tu vida laboral indicará que trabajaste de 2015 a 2020 en una empresa; el informe de bases detallará el salario cotizado mes a mes en ese mismo periodo. Cuando prepares la solicitud de jubilación paso a paso, te harán falta ambos para que el cálculo salga correcto.
Seis tropiezos al pedirlo y al revisarlo
Si falta un trabajo que sí hiciste: de dónde sale el hueco
Que en tu vida laboral no aparezca un trabajo que recuerdas perfectamente es más frecuente de lo que se piensa, sobre todo en periodos antiguos, contratos cortos o cambios entre regimenes. Las causas habituales son tres: que la empresa no te diera de alta en su momento, un error administrativo en la comunicación con la Seguridad Social o un traspaso incorrecto de datos entre los sistemas antiguos y los actuales.
El problema no es solo estético. Cada periodo que falta son días cotizados que no te cuentan, y eso puede reducir tu prestación por desempleo o tu pensión futura. Por eso el mejor momento para detectarlo es con margen, no el día que vas a solicitar la jubilación, cuando ya cuesta reunir pruebas de hace décadas.
Entre 5 y 10 años antes de jubilarte es cuando conviene revisar la vida laboral a fondo: los errores todavía son reclamables con relativa facilidad y hay tiempo de sobra para reunir contratos y nóminas.
Entre 5 y 10 años antes de jubilarte es cuando conviene revisar la vida laboral a fondo: los errores todavía son reclamables con relativa facilidad y hay tiempo de sobra para reunir contratos y nóminas.
Rectificar el informe: los pasos para que corrijan el periodo
Si detectas un fallo, la vía más directa está dentro del propio informe en Import@ss: existe la opción de solicitar que la Tesorería General de la Seguridad Social incorpore, elimine o rectifique un periodo. Presentas la solicitud de rectificación acompañada de la documentación que acredite tu versión, y la TGSS revisa el caso.
Cuanta más documentación aportes, más fácil será que prospere la rectificación. Si no conservas nóminas antiguas, a veces sirven certificados de empresa, sentencias o resoluciones anteriores. Y si la empresa desapareció, la Seguridad Social puede cruzar sus propios registros, aunque el proceso tiende a ser más lento.
Fechas en las que merece la pena volver a abrirlo
Hay momentos en los que revisarla deja de ser opcional. Antes de solicitar el paro, para confirmar que tienes los días necesarios. Antes de pedir una hipoteca, porque el banco la va a mirar con lupa. Y sobre todo, en los años previos a la jubilación, cuando todavía hay tiempo de corregir lo que falte.
Aunque no tengas ningún trámite a la vista, descargarla una vez al año es una buena costumbre. Detectar hoy un hueco de hace veinte años es mucho más fácil que descubrirlo el día que necesitas cada día cotizado. Piensa en ello como una revisión rutinaria, igual que revisas otras cuentas importantes.
Una descarga al año y el árbol en la cabeza
Todo el árbol se reduce a una pregunta: ¿cómo te identificas hoy? Si ya tienes clave, descárgalo ahora y guárdalo con la fecha en el nombre del archivo. Si no la tienes, comprueba si tu móvil está registrado en Import@ss; ese registro, hecho una sola vez, te ahorra el correo postal para siempre.
Y cuando el PDF esté delante, no lo entregues sin repasar la cabecera y los periodos. Un hueco detectado con años de margen se corrige con calma; uno descubierto el día de la jubilación se corrige contra reloj. Apunta una revisión anual en el calendario y deja las vías lentas para cuando no quede otra.

